Moviemiento HIJOS : escraches,pintadas,agite03/07/2008



Dando una vuelta por google encontre esto y me parecio muy interesante como para compartirlo, desde ya, aclaro que yo no pertenezco a ningun movimiento ni partido politico


HIJOS CONMEMORÓ SUS 10 AÑOS DE LUCHA REALIZANDO UN ESCRACHE A UNO DE LOS TANTOS GENOCIDAS QUE ANDA SUELTO EN ESTE PAÍS: LUIS VITÓN


















LOS HIJOS, DIEZ AÑOS CRECIENDO ENTRE HERMANOS
Por LA PULSEADA - Friday, May. 20, 2005 at 11:34 AM

Muchos son huérfanos por la dictadura y se criaron diciendo que sus padres habían muerto en accidentes de tránsito. Cuando se unieron, siendo adolescentes, la necesidad de reencontrarse con la historia de sus viejos fue lo más fuerte. “Más que amigos éramos un grupo de hermanos” recuerda una hija al evocar los primeros encuentros, en los que la política se mezclaba con las emociones. Los HIJOS aportaron juventud a la lucha por los derechos humanos e inventaron los escraches: una búsqueda alternativa de justicia ante la posibilidad de encontrarse con torturadores y asesinos en cualquier verdulería de barrio.

“Fue la primera vez que la palabra hijo tuvo sentido para nosotros. Nunca nos habían nombrado de esa manera”, reconoce Sofía Caravelos, al recordar los encuentros iniciales de HIJOS La Plata. Ella tenía 6 años en mayo 1978, cuando secuestraron a sus padres, que estuvieron dos meses en el campo de concentración La Cacha, hasta que fueron asesinados.
Abogada y madre de Teo, de dos años y medio, hoy cuenta con orgullo quiénes eran sus viejos, pero reconoce: “lo puedo decir por HIJOS. Yo encontré a mis viejos ahí”.
Antes de que los hijos de desaparecidos y asesinados se agruparan, muchos de ellos ocultaban su identidad: “hablábamos de que nuestros papás habían muerto en un accidente de tránsito”, recuerda Caravelos, que tuvo que ir a la escuela durante la dictadura y “sentía que las explicaciones las tenía que dar yo...”.
Pablo Balut, a quien el Estado terrorista le arrebató su papá y su tío, agrega que “con la vuelta de la democracia tampoco podías andar diciendo por ahí que eras hijo de desaparecido: no daba, tenías miedo, no era explicable... Siempre eras visto como el hijo de los subversivos”.
La organización Hijos por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio (HIJOS) nació en abril de 1995 como una explosión inevitable: los chicos habían crecido y ya no podían más ser anónimos. Necesitaban encontrarse: entre ellos y con sus historias. Y cuando ciertos eventos llevaron a que se juntaran en un mismo lugar, se hermanaron. “A partir de ahí nadie nos calló y todo el tiempo salimos a gritar que nuestros viejos eran desaparecidos”, rememora Caravelos.
Hacia adentro, fue un espacio de contención. De cara a la sociedad, HIJOS renovó el movimiento por los derechos humanos: le aportó juventud, le dio inserción estudiantil y cuestionó la rigidez y la “tristeza” de las luchas. Caravelos piensa un antes y un después: “las marchas de antes eran muy apagadas... HIJOS le puso alegría y color”. Junto con HIJOS, y no por casualidad, llegaron las murgas.
Para la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, “HIJOS constituye la voz de las víctimas más sufrientes, que fueron los huérfanos de la dictadura, que con todo derecho se levantan para buscar la verdad y la justicia. Tenemos que celebrarlo: ellos van a ser nuestro reemplazo el día que no estemos”.

El rito del homenaje
La figura del desaparecido tiene un resultado atroz: hace muy difícil procesar un duelo sin saber qué pasó, sin tener un cuerpo para despedir y llorar.
Otra Sofía de HIJOS La Plata, que pidió no publicar su apellido, cree que los homenajes a los desaparecidos “son como un ritual que no hemos tenido, que es el entierro. Ahí se habla del caído, y al compañero se le cae la ficha que el viejo está muerto”.
En los ´90 esos eventos comenzaron a organizarse en las universidades. En La Plata, ex alumnos de Arquitectura convocaron para el 3 de noviembre de 1994 a un homenaje a los muertos y desaparecidos de esa facultad. El acto reunió a muchos familiares y empujó a la formación de una comisión en la Facultad de Humanidades para imitar la experiencia.
El jueves 20 de abril de 1995 se concretó la Jornada de Memoria, Recuerdo y Compromiso de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Los HIJOS platenses suelen reconocer a esa fecha como la del nacimiento de la organización: “fue un acto muy grande, muy conmovedor”, recuerda Caravelos: “y esa noche, cuando terminó, por primera vez nos encontramos todos los hijos”. El domingo siguiente, cuando volvieron a juntarse para un asado, tuvieron noticias de sus compañeros cordobeses.
En verdad, muchos hijos ya se conocían. En La Plata algunos habían participado del Taller de la Amistad, que funcionó desde comienzos de los ochenta, cuando los victimarios aún gobernaban el país. Era un espacio organizado por adultos para contener a los pibes que tenían a sus papás presos o desaparecidos, y también a chicos de los barrios, con otras problemáticas sociales. Otra experiencia que unió a los hijos de las víctimas de la dictadura fue el Taller Julio Cortázar, en Córdoba. Corrían los años ochenta y la mayoría eran niños.
Unos días antes de la jornada de Humanidades de La Plata, los cordobeses reeditaron el Taller Cortázar con un encuentro en el que surgió por primera vez la sigla H.I.J.O.S.
Así es como las regionales de Córdoba y La Plata se disputan haber fundado la organización. Se trata de una discusión menor: lo interesante es que, con escasos días de diferencia, en abril de 1995 varios hijos del país comenzaron a encontrarse y reencontrarse.
Ese mismo mes, la confesión del oficial de marina Adolfo Scilingo, reconociendo la existencia de “vuelos de la muerte” durante la dictadura, puso en el centro de la atención pública las atrocidades cometidas y la impunidad de sus responsables.
La coincidencia entre las provincias se plasmó en octubre de ese año, cuando más de 300 hijos se juntaron en Cabalango, Córdoba, y formaron la Red Nacional de H.I.J.O.S. Estuvieron acompañados por el músico León Gieco y el poeta Juan Gelman, que estaba escribiendo con la psicoanalista Mara La Madrid un libro sobre los hijos de desaparecidos: Ni el flaco perdón de Dios (Planeta, 1997).
Ya habían HIJOS en casi toda la Argentina. Más tarde los habría en otros países de América Latina y Europa.

Un encuentro de hermanos
Los padres de Emiliano Hueravilo Alonso fueron secuestrados el 19 de mayo de 1977. Su mamá, Mirta Mónica, lo llevaba en su panza: estaba embarazada de seis meses. En agosto lo parió en la Escuela de Mecánica de la Armada. Es uno de los pocos chicos nacidos en cautiverio que no fue apropiado, y quizá sea porque al nacer su madre le hizo una marca en la oreja izquierda y lo comunicó a otras detenidas. A los cuatro meses de vida llegó a manos de sus abuelos paternos, que lo criaron.
Emiliano se sumó a HIJOS Capital en diciembre de 1995 y no necesitó “explicar quién era”. “No me olvido nunca que un momento en que éramos como 50 o 60 personas y nos quedamos callados: no necesitábamos decir qué habíamos pasado en esos últimos años. Porque no éramos hermanos de sangre pero éramos hermanos de lucha. Con una mirada o con una sonrisa nos entendíamos”.
Los primeros encuentros estaban cargados de emociones difíciles de controlar. Muchos militantes de HIJOS cuentan que les costaba la decisión de asistir a las reuniones: “a mí me asustó un montón. Estuve en el primer encuentro y durante un mes y medio no fui. Recién en junio empecé a participar militantemente”, cuenta Caravelos: “HIJOS La Plata era un revuelo. Iba mucha gente y todo era muy pasional”. Las asambleas reunían entre cincuenta y ochenta hijos que intentaban encontrarse a sí mismos al mismo tiempo que construían una organización política horizontal, sin autoridades, que sólo aceptaría el consenso.
HIJOS también fue el modo de conectarse con los padres desaparecidos: saber de sus sueños, sus pasiones, sus aciertos y sus errores. Pablo Balut, que se integró a la agrupación en 1999, admite que le permitió “reconstruir una parte de mi historia y reconocer una parte de mi vida que siempre había tenido que tener muy guardada, muy oculta, aún después de la dictadura. Me permitió también acercarme a mi viejo, a mi tío, a los desaparecidos, y empezar a entender qué fue lo que había pasado en el país”.
Entre los “puntos básicos” que definieron desde los primeros encuentros, la reivindicación de la lucha de la generación de sus padres ocupó un lugar central, equivalente al pedido de castigo “a los genocidas, sus cómplices, beneficiados e instigadores”.

Construir a los viejos
En 1995 el problema de los desaparecidos era conocido. Pero la ardua labor de los organismos de derechos humanos para difundir esa realidad, la había instalado enfatizando la magnitud del genocidio. Los HIJOS demandaron darles identidad: “para construir a nuestros viejos, necesitábamos hablar de ellos con nombre y apellido, y además reconocer a la organización a la cual pertenecían, sin que nos diera miedo, ni pudor, ni nada por el estilo, sino todo lo contrario: orgullo”, explica Caravelos.
Algo similar pasó con los victimarios: “llegamos al milico con cuerpo y domicilio. Porque la impunidad no era algo abstracto: era esa posibilidad concreta de toparte enfrente de tu casa con el que torturó a tu vieja...”
A poco de unirse, los hijos platenses escribieron e interpretaron una obra teatral titulada “Bla, bla, bla”. Contaba la historia de un represor que iba a una verdulería y cada fruta que tocaba la manchaba de sangre. Los integrantes de la comunidad lo iban rodeando hasta que construían una suerte de prisión. Caravelos recuerda: “terminábamos la obra diciendo que lo que queríamos era eso: que el país sea su cárcel. Que el verdulero no lo atienda, que el taxista no lo lleve, que el diarero no le venda el diario”. De algún modo, los hijos ya pensaban en el escrache.

La otra justicia
Si algo hizo que los HIJOS se juntaran fue la impunidad. “No sé si estaríamos juntos si después del juicio a las juntas la historia hubiera sido otra. Pero ese ensayo de juicio, hacernos querer creer que iban a ir presos y después sacarlos a todos, nos mostró un camino...”, reflexiona Sofía A.
Tenían razones para considerar que la justicia institucional estaba agotada; Caravelos remarca que cuando llegaron a la agrupación, “si bien éramos adolescentes, teníamos una historia de militancia: llevábamos diez o quince años de recorrer pasillos de la mano de nuestras abuelas”.
Es difícil puntualizar el momento en que surge la idea del escrache. En La Plata, una de las primeras acciones de HIJOS fue pedir que le quitaran la matrícula a Jorge Bergés, un médico que había atendido partos clandestinos y fue cómplice de delitos de apropiación de bebés. También denunciaron donde vivía. Luego, cuando se pensó en la movilización colectiva, el primer intento fracasó: quisieron repudiar a un colaborador de la represión que daba clases en la Facultad de Económicas, y los propios alumnos les pidieron que se retiraran.
El método fue evolucionando. Hoy el escrache es un proceso de investigación constante y concientización en los barrios, que dura meses. La marcha para señalizar la vivienda de un represor es su culminación. Y tiene un fuerte sentido estético: participan murgas y se arrojan bombitas de pintura roja para poner en evidencia los crímenes. “Son ratas crueles escondidas”, define Sofía A.: “finalmente encontrás al represor, le sacás el antifaz y lo mostrás tal cual es. Es una satisfacción”.
Con el tiempo, los escraches fueron imitados por ahorristas, asambleas barriales y otros sectores que los dirigieron a políticos y banqueros. Sofía Caravelos relativiza esa apropiación social del escrache. Aclara que escrachar o “funar” (como lo llaman los hijos chilenos) tiene dos sentidos: la denuncia y la condena social. “Si bien los escraches nuestros aparecen un día determinado, nosotros trabajamos meses en el barrio, y eso también es el escrache. Entonces, parcializarlo en cuanto a que es denuncia, está bueno, pero para mí le falta la otra pata, que es la construcción de la condena social. Una parte que es difícil de hacer: legitimar tu lucha”

Las puertas abiertas
No todos los hijos de las víctimas directas de la represión de Estado están en HIJOS. En ese sentido, en Ni el flaco perdón de Dios, el testimonio de una hija cordobesa advierte: “quienes participan en HIJOS son hijos de estudiantes o militantes de organizaciones y muy pocos son hijos de obreros. ¿Qué pasó con esos chicos que el padre era delegado de fábrica y que su mujer no era la compañera sino que era la esposa? Es otra realidad social, en la que de pronto la esposa se queda sin su esposo y está sola. Esos chicos a lo mejor tienen otra visión que la nuestra sobre la desaparición...”
Y así como no todos están en HIJOS, tampoco todos los militantes de HIJOS son hijos de desaparecidos. De un tiempo a esta parte, HIJOS tiene una “población abierta”, tal como llaman al criterio de cuya adopción la Regional Rosario fue pionera y la platense, la más rezagada.
Nacida en democracia, Rocío “Saraca” Tagliabue es una de los “no hijos” que militan en la regional La Plata de la agrupación. Empezó hace dos años y medio, cuando estaba por terminar el secundario en el Colegio Nacional. El centro de estudiantes que ella integraba invitó a HIJOS a dar una charla: “contaron un poco qué era la agrupación, y una de las cosas que plantearon era que la historia reciente de nuestro país nos pertenecía a todos”. Un tiempo más tarde los llamó para sumarse. “De mis compañeros de agrupación he aprendido muchísimas cosas. Estar con ellos, con familiares de detenidos-desaparecidos y con ex detenidos me ayudó a cerrar un montón de cosas que son fundamentales para poder entender dónde estamos”.

No perder la juventud
A diez años, los HIJOS no se achican al contabilizar los logros: la consolidación del escrache, el hallazgo de chicos apropiados, la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y la recuperación del predio de la ESMA son algunos que se agregan al hecho de haberse juntado, que vale por sí solo. Tampoco son escasas las cuentas pendientes ni las dificultades para organizarse.
“Estamos llegando a la edad donde todos empiezan a tener familias”, explica Sofía. Y no es fácil asumir el rol de padres sin un modelo a imitar.
Pablo Balut siente que, al menos en lo personal, HIJOS “está cumpliendo un ciclo” y es tiempo de buscar otros espacios de militancia: “hubo momentos en que pensé que HIJOS tenía que mantenerse eternamente. Ahora dudo. Por ahí HIJOS representa una etapa en la vida de los jóvenes que fuimos víctimas en su momento de la represión, o de otros jóvenes que se incorporaron. No podemos tener sesenta años y seguir siendo hijos...”. Pablo identifica a la organización como “una cosa bien adolescente” y por eso admite que “HIJOS puede servir para que se incorporen otros pibes y encuentren reivindicaciones de la juventud”. Así es que, con sus 20 años, Saraca define hoy a la agrupación como “mi lugar, en el que sé que puedo canalizar las cosas que para mí son importantes”
Sin duda, la inserción en juventud fue uno de los aportes de la agrupación. Sofía Caravelos resume el desafío en pocas palabras: “HIJOS debe mantener esa frescura permanente...” (D.B.)

Publicado en Revista La Pulseada, Año 4, Nº 29, abril de 2005



Fuente:
www.google.com.ar
http://argentina.indymedia.org


Agregar a: Posteado en info a las 03:07 pm | Comentarios (30)


cornelius | 03.07.2008 15:41:18 dijo:
buen post... no dejes que te lo desvirtuen...
paloss | 03.07.2008 15:54:28 dijo:
hola!
vine a desvirtuar

yo tengo 1 pregunta

en que ayuda hacer este tipo de movimientos?

y para que no me tilden de facho aclaro no estoy a favor
de los milicos

pero los argentinos tan vivos que somos es hora que empezemos a razonar y a pensar con la cabeza
NoFuN | 03.07.2008 15:56:54 dijo:
ayuda para identificar a los vecinos que tenes al lado de tu casa. que capaz no sabes que andaban en esa movida no se..
y para mostrar la ineficiencia de la justicia argentina
naranjito | 03.07.2008 15:57:29 dijo:
Cita:
yo tengo 1 pregunta

en que ayuda hacer este tipo de movimientos?



Sirven para impulsar juicios, y que muchos genocidas esten hoy presos, porque si fuera por nuestros gobernantes que los indultaron, estarían caminando por la calle
Sedo1701 | 03.07.2008 15:58:13 dijo:
Yo marché con ellos para la movilización de los 30 años de recuerdo!

la verdad fué emocionante ... fue muy lindo ..
me encanto ayudarlos en muchas cosas. pero si es verdad qe por detras ....habia cosas raras
bixa99 | 03.07.2008 15:59:26 dijo:
Hace poco el gobierno dijo que los escraches eran practicas nazis.. estas no????
naranjito | 03.07.2008 16:01:00 dijo:
Cita:
#6 - bixa99 | 03.07.2008 15:59:26 dijo:

Hace poco el gobierno dijo que los escraches eran practicas nazis.. estas no????



El gobierno también dice que la inflacion es del 0.0000004 %
NoFuN | 03.07.2008 16:02:12 dijo:
Cita:
Hace poco el gobierno dijo que los escraches eran practicas nazis.. estas no????



yo creo que es un modo de exprecion y de comunicacion como la tv carta ..o radio. salvo que no te censuran
Eterna | 03.07.2008 16:05:40 dijo:
"Ole ole ole ola, como a los nazis les va a pasar...
a donde vayan los iremos a buscar!
Ole ole ole ola"

Que grande Hijos.

Para los reaccionarios: el cantito es para los milicos.
maza23 | 03.07.2008 16:08:00 dijo:
estoy de acuerdo con algunas temas del movimiento, lastima las banderas politicas que se ven a sus costados, pero bueno, todo no se puede...
bixa99 | 03.07.2008 16:09:37 dijo:
Tenes razon naranjito, deberia haberme acordado quienes expresaban esas opiniones...
Lexotanil | 03.07.2008 16:12:10 dijo:
zurditos...
Fortineroalexis | 03.07.2008 16:12:30 dijo:
El escrache es una forma para que los medios y la gente no se olvide.
"Ole ole ole ola, como a los nazis les va a pasar...
a donde vayan los iremos a buscar!
Ole ole ole ola"

P
V
elrestu | 03.07.2008 16:13:19 dijo:
Cita:
#2 - paloss | 03.07.2008 15:54:28 dijo:

hola!
vine a desvirtuar

yo tengo 1 pregunta

en que ayuda hacer este tipo de movimientos?

y para que no me tilden de facho aclaro no estoy a favor
de los milicos

pero los argentinos tan vivos que somos es hora que empezemos a razonar y a pensar con la cabeza



Cita:
#6 - bixa99 | 03.07.2008 15:59:26 dijo:

Hace poco el gobierno dijo que los escraches eran practicas nazis.. estas no????



Entenderían de que se trata H.I.J.O.S. si a tus viejos los hubiese asesinado la dictadura de mierda que nos goberno durante los 70. Entenderían si a esos padres muertos no les pudieran rendir ningún tipo de homenaje porque no saben donde estan sus cuerpos. Entenderían si les hubiesen robado no solo la vida, sino también la identidad... ahi entenderían...
naranjito | 03.07.2008 16:14:34 dijo:
Lo que pasa Bixa99, que a mi entender, la UNICA medida buena de este gobierno, tiene que ver con los juicios y los derechos humanos, pero HIJOS, exxistia antes de K, y va a existir mientras algún genocida este suelto.
Lexotanil, no todos los pibes de HIJOS son de izquierda, hay muchos que solamente piden justicia por el asesinato de sus padres
bixa99 | 03.07.2008 16:17:12 dijo:
Naranjito para mi es mas una postura que una conviccion, porque en sus 12 años de gobernador jamas trato el tema, y ni siquiera en la campaña electoral... ademas jamas le tocaron el culo lo milicos a los K, raro no??? mientras ellos dicen que eran militantes....
bixa99 | 03.07.2008 16:18:34 dijo:
Ademas recorda que en la epoca del turco apoyaron los indultos. Mas raro todavia...
naranjito | 03.07.2008 16:19:24 dijo:
estoy de acuerdo, pero soy de los que miden resultados (aunque no este bien) y en este caso, los resultados de la politica de derechos humanos, fue excelente (por las dudas, revisa mis comentarios para ver que siempre me peleo con los pro K , pero no por eso, voy a dejar de reconocer lo que me gusta)
elrestu | 03.07.2008 16:20:06 dijo:
bixa, estas haciendo un parangon entre HIJOS y los K... con todo respeto, pero que tiene que ver el culo con la botella?
kreplaj2 | 03.07.2008 16:20:08 dijo:
#12 - Lexotanil | 03.07.2008 16:12:10 dijo:

zurditos...

Y...??? que tiene si son "zurditos"????
elflacoricotero | 03.07.2008 16:26:21 dijo:
Cita:
#20 - kreplaj2 | 03.07.2008 16:20:08 dijo:

#12 - Lexotanil | 03.07.2008 16:12:10 dijo:

zurditos...

Y...??? que tiene si son "zurditos"????



es que parece que desde hace unos años "zurdito" se convirtió en una mala palabra... más especificamente desde que tenemos que soportar a los pingüinos K, porque sospechosamente, antes de esto nadie se lo cuestionaba
Poe8 | 03.07.2008 16:28:26 dijo:
:buenpost:
empanadadesurubi | 03.07.2008 16:29:04 dijo:
son iguales que los militares... hacen lo mismo: destruir
elflacoricotero | 03.07.2008 16:31:53 dijo:
Cita:
#23 - empanadadesurubi | 03.07.2008 16:29:04 dijo:

son iguales que los militares... hacen lo mismo: destruir



y si a vos te secuestran, te matan o te violan a algún familiar tuyo y sabés donde vive el tipo... te vas a quedar de brazos cruzados???
bixa99 | 03.07.2008 16:31:53 dijo:
elrestu no estaba hablando de Hijos ... era por el comentario de naranjito respecto al gobierno.
headached | 03.07.2008 16:32:07 dijo:
Cita:
son iguales que los militares... hacen lo mismo: destruir



a bue........
Sedo1701 | 03.07.2008 16:34:24 dijo:
Cita:
#9 - Eterna | 03.07.2008 16:05:40 dijo:

"Ole ole ole ola, como a los nazis les va a pasar...
a donde vayan los iremos a buscar!
Ole ole ole ola"

Que grande Hijos.

Para los reaccionarios: el cantito es para los milicos.



otra


En los bosques
de la china
un milico se murio

porque no se mueren todos la put@ madre que lo` paaario
Fortineroalexis | 03.07.2008 16:34:57 dijo:
Cerra los comentarios sino te lo van a cerrar!!!!! Buen Post!!!
toctoc | 03.07.2008 16:35:38 dijo:
como rompen las pelotas........


desde que las veo a las abuekas sentadas junto al gobierno.......NO LES CREO NADA...igual a estos

rebutea
marce_rocker | 03.07.2008 16:36:00 dijo:
Lexotanil y empanadadesurubi: que se les puede decir aparte de que son ignorantes? ... el insulto no va porque aca sancionan, me dan asco!